“Comunidades Inseguridad”: Mas Migrantes De NYC Deportados Por Agentes Federales

(En Inglés)

Por Renee Feltz, ilustraciones de Stokely Baksh, traducción de Vladimir Flores García.

Era una noche reciente de sábado en Jackson Heights cuando un grupo de hombres se encontraron para disfrutar de unos tragos en un bar con clientela internacional. De salida a la avenida Roosevelt, las ruidosas conversaciones del grupo fueron interrumpidas por dos agentes del NYPD.

Quienes eran indocumentados corrieron y los varios que se no dispersaron rápidamente fueron encarados por los policías para contestar la pavorosa pregunta "¿Tienes un ID?".

Amigos de Adam fueron detenidos por NYPD, y luego deportados. Foto: Renée Feltz

Así es como "una simple detención policiaca se convierte en un caso de inmigración" según señala el ecuatoriano Adam, amigo del grupo de hombres detenidos aquella noche.

Adam, quien solicitó que se publicara tan sólo su primer nombre, señala que sus amigos mostraron tarjetas de identificación compradas en el barrio u otorgadas por sus consulados. Estas no fueron suficiente para los policías que los arrestaron porque luego fueron llevados a una comisaría local en espera de ser liberados hasta el lunes siguiente. Pero en vez de esto fueron trasferidos a la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), para luego ser trasladados a un centro de detención en Texas, y finalmente deportados a México y Ecuador.

El procedimiento que permitió las deportaciones de los amigos de Adam, puede ahora volverse más común en New York, la gran ciudad que hospeda a más de 3 millones de inmigrantes la mayoría indocumentados.

En esta "ciudad de migrantes" aparece un nuevo programa llamado "Comunidades Seguras" ("Secure Communities") el cual permite que prisioneros de cárceles locales puedan ser arrestados por autoridades de ICE. A pesar del nombre, más que seguridad el programa causaría estragos en aquellas comunidades actualmente saturadas de policías.

Secure Communities representa el nuevo rostro de un sistema judicial que se ha expandido a pesar de que languidecen sus reformas migratorias. El programa funciona compartiendo con ICE los datos de arrestos en cárceles locales. Cuando las autoridades de ICE encuentran algo entonces procesan una detención solicitando a la policía mantener en custodia al inmigrante hasta que ICE se haga cargo. Según las reglas del programa los policías pueden voluntariamente decidir si cooperan con ICE. Pero la mayoría de policías si coopera.

Desde su inicio en 2008 Secure Communities ha sido autorizado en más de 700 condados en 34 estados, incluyendo todos los estados que comprenden la frontera México-Estados Unidos. Según los planes de ICE, para el año 2013 estarían participando todas las cárceles a nivel nacional.

Luego de que el estado de California se incorporara al programa el año pasado, los inmigrantes van desapareciendo silenciosamente de los condados. En uno de tantos casos, ocurrido en Hayward al otro lado de la Bahía de San Francisco, una madre soltera con tres hijos que se accidentó en su automóvil tuvo que enfrentar un destino que se ha vuelto muy común entre los inmigrantes indocumentados: al no tener licencia de manejo fue citados por un juez y luego arrestada.

"Un policía me dijo que necesitaba llevarme al departamento de policía para que tomaran mis huellas digitales y que no sería por más de media hora", dijo una mujer que pidió el anonimato.

Pero lo cierto es que estuvo en una celda hasta que la visitaron autoridades migratorias y ahora le procesan su deportación.

"Secure Communities hace más difícil saber cuando la gente está siendo detenida o deportada", dice Evelyn Sánchez, directora de la organización Somos Mayfair en el condado de Santa Clara California.

"No puedes denunciarlo tan fácilmente como se podía hacer cuando hacían las redadas hace unos años", agregó Sánchez.

Hace poco tiempo en una conferencia de prensa varios estados anunciaron su colaboración con Secure Communities. Pero hasta el 10 de mayo del 2010 el estado de New York negó su participación, a pesar de que desde casi un año antes existen pruebas de lo contrario. Los documentos obtenidos luego de una petición de acceso a la información revelaron que el 21 de mayo de 2009 la agencia ICE realizó una presentación del programa en su Oficina de Detenciones y Expulsiones (Detention and Removal Office) en la ciudad de New York.

Luego de que un estado firma el acuerdo para Secure Communities, los condados puede ser incorporados uno por uno o todos en bloque. Aunque hasta el momento ninguna jurisdicción se encuentra activa, las autoridades de ICE esperan que todo New York estará activo dentro de algunos meses, según declararon el 9 de noviembre en San Francisco.

Luego de enterarse de la implementación de Secure Communities en el estado, varios defensores y activistas pro migrantes formaron el Grupo de trabajo contra la deportación en New York. No ha sido fácil presionar al gobernador David Paterson para que se termine el acuerdo con ICE.

"En este momento lo único que tienes que decir es que son ilegales criminales y todos se sienten que justifican que deba existir un programa para sacar a toda esa gente de nuestras comunidades" dice el representante comunitario Mizue Aizeki, integrante de la Coalición de Derechos de los Inmigrantes del Norte de Manhattan (Northern Manhattan Coalition for Immigrant Rights).

Pero, ¿quienes son esos ilegales criminales? En sus presentaciones en la gran ciudad, ICE defiende a Secure Communities como una "estrategia basada en el riesgo" para atrapar criminales de alto nivel. Se citan ejemplos de inmigrantes con historiales criminales que incluyen múltiples condenas por drogas y quienes fueron localizados gracias a la aplicación de este programa en Boston, Dallas y Miami.

Sin embargo menos de la cuarta parte de quienes son atrapados en las redadas migratorias de ICE pertenecen a aquellos agresores de "alto nivel". En cambio más de la mitad de los inmigrantes deportados a través de Secure Communities han sido acusados de cargos menores.

Otro 27% eran "no criminales". Esto significa que aquellos cargos por los que fueron detenidos se invalidaron o fueron encontrados inocentes, pero tuvieron que enfrentar la deportación por encontrarse en el país sin un permiso, lo cual representa una falta migratoria.

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Independientemente de los cargos o la falta de los mismos, ICE enfatiza que los inmigrantes deportados a través de Secure Communities son localizados luego de que son llevados a prisión.

Las críticas al programa señalan que con esto se incrementa la posibilidad de arrestos selectivos o casuales, ya que como indica Michelle Waslin del Centro de Políticas de Inmigración, la "identificación inicial y el arresto quedan fuera del control de ICE".

Mizue Aizeki asegura que si la ciudad de New York se une a Secure Communities "ICE tendría que ignorar todos lo problemas que hay con el sistema de justicia criminal, en lo que se refiere a quienes están siendo arrestados y cuales comunidades están bajo vigilancia".

Varios de estos problemas están ligados al programa Stop, Question and Frisk el cual permite a los policías de New York interrogar a cualquiera que parezca sospechosos de posesión de armas o drogas.

Al respecto es interesante la comparación estadística. Para las comunidades negras y latinas, que representan a casi un cuarto de la población en New York, los encuentros policiacos tipo "stop-and-frisk" es del 80%. Mientras que para la comunidad blanca este tipo de encuentros es de apenas el 10%, a pesar de que los blancos representan al 45% de la población.

"Puede haber cientos de miles de habitantes de New York detenidos por ninguna otra razón que no sea por su nacionalidad o su origen racial", asegura la abogada Sunita Patel. La coordinadora del Centro para los Derechos Constitucionales apoya una demanda contra este programa porque considera que las detenciones e inspecciones de la policía van en contra del Artículo Cuarto Constitucional que protege al ciudadano de búsquedas fuera de la ley.

Los distritos de New York donde son más comunes las detenciones policiacas son también el hogar de grandes comunidades inmigrantes provenientes del Caribe, Africa y América Latina, especialmente en lugares como Crown Heights, Bedford-Stuyvesant, Jackson Heights, East Harlem y el North Shore de Staten Island.

La novedad ahora es que el perfil racial puede conducir hasta el sistema de deportación.

La abogada Patel dicen que Secure Communities tiene el potencial de que "una simple detención policiaca se prolongue hasta ser una detención real o incluso una deportación".

De los casi tres millones de encuentros tipo "stop-and-frisk" llevados a cabo por la policía de New York desde hace 5 años, el 90% no terminaron con un arresto. Los agentes del orden registran el nombre de la persona detenida pero no lo procesan o no le toman sus huellas dactilares, lo que significa que su información no puede ser compartida con ICE a través de Secure Communities.

De acuerdo con datos del Departamento de Servicios de Justicia Criminal de New York (NY Department of Criminal Justice Services), sólo el 64% de las más de 100,000 personas detenidas se encuentran sentenciadas. La mayoría de las sentencias por drogas son por posesión de mariguana, que es encontrada por los policías al buscar en los bolsillos de las personas. Más del 85% de los arrestos por posesión de mariguana son de personas negras o latinas.

Aquellos inmigrantes que enfrentan la deportación después de que fueron sentenciados por cargos de este tipo, frecuentemente buscan el apoyo de organizaciones civiles como Familias por la Libertad (Families for Freedom).

La directora ejecutiva Janis Rosheuvel asegura que la mayoría de los miembros de su organización "son residentes permanentes de largo tiempo atrás y que han tenido algún tipo de interacción con el sistema de justicia criminal". Y agrega que dado que "tienen profundas raíces aquí sus familias serían muy afectadas por Secure Communities".

En los restantes 50,000 arrestos, las acusaciones fueron desechadas o resultaron sin cargos. Sin embargo aún en estos casos los inmigrantes indocumentados enfrentan la deportación porque sus datos fueron compartidos con ICE.

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La frecuecia con la que la policía detiene a integrantes de la comunidad latina se ve reflejada en un cartel que cuelga en la sucursal Jackson Heights del New Immigrant Community Empowerment (NICE). En el cartel se lee una lista muy útil del vocabulario Inglés - Español para términos como "arrestado", "inspección" o todos aquellos otros términos referentes a la aplicación de l ley.

"Mucha gente siente que la policía está allí pera protegerles" dice Andres Garcia quien asegura que los miembros de NICE "no sienten realmente lo mismo". Incluso cuando hay emergencias en los barrios la gente duda en hablar a la policía por temor a ser cuestionados sobre su estatus migratorio. "¿Porqué habrían de cooperar con la policía si van a ser agredidos?" se pregunta García al sospechar que esto podría derivar en la perdida de comunicación con las autoridades si es que la ciudad se incorpora a Secure Communities,

Hay un mapa colgado en una de las paredes de la oficina de Families for Freedom en Manhattan acerca de cómo es que ahora el sistema de inmigración y el sistema de justicia trabajan juntos. Este mapa es utilizado en los talleres "Deportation 101" que se organizan en iglesia, escuelas y calles de central Brooklyn.

Uno de los facilitadores del proyecto, Ravi Ragbir, dice que le ha tocado estar en esos momentos en que "la gente escucha 'inmigración' y se escapa" pensando en que estás con ICE. Pero cuando se van escuchan un poco de la información que les ofrecen y luego regresan diciendo 'bueno hermano, es en este contexto que lo dices...' "

Ragbir también diseñó un curso de 10 semanas con el que puede capacitar a integrantes de grupos defensores de los inmigrantes. El entrenamiento es sobre el sistema de deportaciones y sus implicaciones políticas. Con estos talleres "comienzan a entender que la deportación no es algo para estar avergonzado. Es una cuestión de racismo y de prejuicios que endemonia a la gente" puntualiza Ragbir.

Pero también dentro de las fuerzas policiacas Secure Communities ha provocado cierta problemática.

Según apunta el veterano policía de D.C. Ron Hampton, desde hace 25 años se han cultivado "relaciones y políticas comunitarias en varias ciudades del país." Pero con este programa "esto se podría echar hacia atrás evitando que podamos hacer el trabajo que necesitamos hacer" agrega el recientemente retirado director del Proyecto Nacional de Contraloría Policiaca (National Police Accountability Project).

La cuestión de cómo y en qué momento los policías locales podrían aplicar leyes migratorias federales, fue el gran tema del encuentro que reunió a jefes policiacos en Agosto pasado. Aunque las autoridades policiacas de las 27 mas grandes ciudades del país se reunieron en la Ciudad de New York, ningún policía local acudió.

El encuentro fue convenido por el Consorcio para el liderazgo policiaco equitativo (Consortium for Police Leadership in Equality), una organización que promueve la transparencia dentro de la policía.

La Doctora Tracie Keese es la cofundadora de este proyecto y dice que al respecto de Secure Communities su "seria preocupación" es sobre el "impacto que este pueda tener en las relaciones entre las fuerzas del orden y la comunidades latinas, además de la habilidad que tengan ambos grupos para trabajar juntos para reducir el crimen".

Keesee es coautora del texto "Políticas de inmigración: un trabajo que no queremos" (Policing Immigration: A Job We Do Not Want) publicado este mes de Julio. En el se cita un reporte oficial sobre la ciudad de Salt Lake UT, donde los habitantes no se sienten motivados a reportar los crímenes por drogas porque pueden ser detenidos si las autoridades requieren su estatus migratorio.

En otro estudio se preguntó a 177 oficiales de la policía en Salt Lake City y San Jose California cómo se sentían con las diversas atribuciones que ahora tenían y dijeron preocuparse porque al estar involucrados en asuntos migratorios les hace aparecer como racistas. Incluso los oficiales reportaron experimentar mayor ansiedad cuando trataban asuntos con miembros de la comunidad latina y una menor satisfacción por su trabajo.

Aunque el Departamento de Policía de New York (NYPD) aún no asume una postura pública acerca de Secure Communities, uno de sus voceros por lo menos comentó que "es esencial que el NYPD mantenga la confianza y cercanía con quienes dependen de los servicios policiacos para su seguridad".

Por su parte la secretaria de Asuntos internos Janet Napolitano dijo que Secure Communities no es opcional. En estados como Virginia con un solo movimiento se incorporó a cada condado en el programa, a pesar de que por lo menos uno se opuso. Los condados californianos de Santa Clara y San Francisco, que son hogares de cientos de miles de inmigrantes, fueron llevados al programa en contra de su voluntad.

Previamente algunos altos oficiales de la División de Servicios de Justicia Criminal (DCJS) habían dicho que "por escrito y de palabra aseguraron que en ninguna comunidad del estado de New York se activaría el programa hasta que fuera aceptado". Pero luego mencionaron una declaratoria que dice que "es esta la posición del gobierno federal que requiere nuestra participación". El vocero del DCJS John Caher dice que el programa no se encuentra activo en ningún condado. Por su parte el gobernador electo Andrew Cuomo dice que podría revisar el programa cuando llegue a su oficina.

En la New York Immigration Coalition Coumo dijo que "el gobierno federal tenía que ser muy cuidadoso con Secure Communities porque no queremos crear una situación en la que la gente se sienta temerosa de reportar un crimen o de testificar. Esto podría de hecho interferir con la aplicación de la ley y la seguridad pública".

Pero los opositores quieren que Paterson cancele el programa antes de que Cuomo lo remplace en Enero. Tienen el apoyo del senador Jose Peralta (D-Queens) quien reunió varias firmas entre sus colegas para una carta solicitando la suspensión del acuerdo. Según él, la suspensión "podría dar tiempo para considerar los costos potenciales y las consecuencias del S-Comm en aspectos como la seguridad comunitaria, las buenas políticas, los derechos civiles incluyendo las caracterizaciones raciales y los costos fiscales entre otros"

Parte de los cambios que ahora enfrentan los defensores de los inmigrantes es que ahora los agentes de ICE entrevistan a los reos de las cárceles New York acerca de sus estatus migratorio.

La presencia de estos agentes es parte del programa "Extranjero criminal" (Criminal Alien), un precursor de "Secure Communities dirigido a los inmigrantes que ya se encuentran prisioneros en las cárceles, incluidas aquellas grandes como la de Rikers Island.

"Muchas agencias de seguridad están actualmente de acuerdo con las medidas de ICE" dice el defensor de inmigrantes Mizue Aizeki quien además alerta del impacto negativo que tendría Secure Communities.

Y el integrante de "Deportation 101" Rabi Ragbir dice que ahora "cualquier interacción con la policía se vuelve un factor de miedo".

En el Ayuntamiento de la ciudad de New York algunos políticos tramitan una oposición a Secure Communities. Entre los representantes que impulsan esta iniciativa se encuentran Ydanis Rodriguez de Washington Heights, Daniel Dromm y Julissa Ferreras de Jackson Heights. Además de Jumaane D. Williams, cuyo distrito incluye partes de central Brooklyn.

Pero aunque el ayuntamiento tiene el antecedente de pasar una resolución contra la polémica Ley SB1070 de Arizona, la oficina del alcalde Michael Bloomberg ha hecho declaraciones a favor de Secure Communities. Sin su bendición la oradora Christine Quinn podría dificultar una salida durante la votación.

Esto permitiría entonces que pidieran a Peterson usar una cláusula del acuerdo estatal con ICE mediante el cual terceras partes pueden terminar o suspender Secure Communities. Desde su llegada al mandato el gobernador ha puesto límites a los registros que el NYPD mantiene sobre gente inocente que ha sido detenida e inspeccionada; además ha creado un mecanismo para perdonar crímenes de inmigrantes que se convierten en miembros productivos de la sociedad.

Pero como indica Mizue Aizeki este tipo de perdón "podría beneficiar a un grupo pequeño de personas", y sin embargo con Secure Communities se podría arrojar a miles de New Yorkers "en los sistemas de detención y deportación que ya sabemos que son injustos"

Los activistas dicen que ahora que está por salir, Peterson podría asegurar su reputación en cuanto a derechos civiles.

Mientras tanto los inmigrantes seguirán viendo todo desde las sombras y considerando que el programa "es una trampa" porque como dice Adam "lo presentan como una pantalla para atrapar a los criminales de las calles, pero en realidad es un pretexto para venir encima de nosotros".


Renée Feltz y Stokely Baksh co-producen DeporationNation.org un sitio de investigación que examina críticamente los programas que criminalizan a los migrantes como gente peligrosa. El proyecto es apoyado por la Beca Justice de Soros que es parte del Open Society Institute.